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3 Días - 2 Noches (MP)
Antes de 7 días
Ilimitado
Català, English, Español, Français
Un viaje para descubrir Tortosa a través de su historia, sus sabores y las personas que mantienen viva la identidad del territorio.
Aquí la cultura no se queda en los monumentos. Está en sus calles, en el Ebro, en el mercado, en las recetas tradicionales, en el arroz del Delta y en pequeños espacios con memoria, como Chocolates CREO, donde el sabor también cuenta una historia.
Durante tres días, Tortosa se revela de forma pausada y sensorial. Primero, desde su patrimonio y su relación con el río. Después, desde el paisaje abierto del Delta, donde el agua y los arrozales marcan el ritmo. Y finalmente, desde la gastronomía y el contacto con productores locales, que permiten entender el territorio desde dentro.
No vienes solo a visitar Tortosa. Vienes a saborearla, interpretarla y formar parte de su relato.
Desde 255€ por persona
Estancia de 3 días y 2 noches en MP
Mínimo 2 adultos
Consultar fechas y disponibilidad
Llegas a Tortosa y descubres una ciudad marcada por el Ebro, por siglos de historia y por una identidad cultural muy profunda. A través de una visita interpretativa, recorres su trazado histórico, comprendiendo cómo la ciudad ha crecido alrededor del río. La jornada continúa con una experiencia gastronómica de producto local. Sabores y recetas te ayudan a leer el territorio desde otra perspectiva: una cocina vinculada a la tierra, al río y a la memoria.
El viaje se abre hacia el Delta, un paisaje donde todo cambia de ritmo. Entre arrozales, canales y aves, descubres un entorno en el que la naturaleza y el trabajo humano se equilibran. Observas su biodiversidad y comprendes por qué el arroz es mucho más que un ingrediente: es paisaje y cultura. El día culmina con una propuesta gastronómica vinculada al arroz, donde cada plato conecta directamente con lo vivido durante la jornada.
El último día está dedicado a las personas, los oficios y la Fiesta del Renacimiento. A través de productores locales como Chocolates CREO aporta uno de los momentos más especiales del viaje: tradición, memoria familiar y sabor en un espacio emblemático de la ciudad. Regresas a casa lleno de recuerdo y de haber disfrutado de la ciudad.