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4 Días - 3 Noches (AD)
Antes de 7 días
Ilimitado
Català, English, Español, Français
Un recorrido de cuatro días para descubrir un territorio que no se entiende por separado, sino siguiendo el curso del río.
Desde Tortosa hasta el Delta, el Ebro actúa como hilo conductor de un viaje donde patrimonio, naturaleza, gastronomía y vida local forman parte de un mismo relato. La ciudad explica el origen; la Vía Verde marca la transición; el Delta revela el paisaje vivo; y la gastronomía permite cerrar la experiencia desde el sabor y la calma.
No es un viaje de visitas aisladas. Es una experiencia progresiva para comprender cómo el río ha dado forma a una ciudad, a un paisaje y a una manera de vivir.
Una propuesta para viajar sin prisa, conectar con el territorio y descubrir el Ebro como paisaje, memoria y cultura viva.
Desde 370€ por persona
Estancia de 4 días y 3 noches en AD
Mínimo 2 adultos
Consultar fechas y disponibilidad
Con una visita guiada recorrerás sus calles, patrimonio y espacios más emblemáticos. La visita no es un recorrido monumental, sino como una lectura de la ciudad. La jornada continúa con una degustación de productos locales. El Ebro empieza a sentirse no solo como paisaje, sino como el origen de una cultura milenaria compartida.
El segundo día conecta la experiencia avanza por la Vía Verde de la Val de Zafán, en un recorrido pausado en bicicleta observando cómo cambia el paisaje. La jornada incluye un picnic con productos locales y culmina con navegando en una embacación tradicional por el Ebro al atardecer. Desde el agua, el paisaje adquiere otra dimensión y el viaje empieza a tomar pleno sentido
El viaje llega al Delta del Ebro entre arrozales, aves y canales abiertos. La jornada combina paseo interpretativo suave, observación de aves y contacto con la vida local. La gastronomía vuelve a ser parte esencial de la experiencia. La experiencia se completa con la gastronomía tradicional, donde el arroz conecta todo lo vivido.
Después de haber vivido Tortosa, la Vía Verde, el Ebro y el Delta, llega el momento de bajar el ritmo y cerrar el viaje con una mirada gastronómica completa del territorio llena de productos locales.